El poder de la mente

Somos lo que creemos ser, tanto si creemos que podemos, como sino, estamos en lo cierto.

Existe algo que yo llamo Poder Supremo, es el Poder de la Mente, No todos tenemos una mente fuerte, algunos se dejan influenciar por diversos factores que pueden generar una respuesta emotiva o una respuesta fuerte ante situaciones de la vida. Lo cierto es que en la mente radica el poder de querer y aceptar algo. Muchos aceptamos trabajar o hacer algo que no nos gusta, cuando queremos hacer otras cosas y nuestra formación educativa y personal es tan básica que por cuestiones de cansancio, comodidad y tiempo no cambiamos y creemos que solo existe eso hacer lo que no nos gusta, sufrir y aguantar y cuando queremos acordar, se nos pasó la vida, haciendo siempre lo mismo, solo que ahora, tenemos la vejes, las enfermedades y posiblemente la pobreza.

¿Por qué esperar? ¿Por qué esperar a que las cosas mejoren? ¿Por qué no mejor tomar acción y lograr que las cosas sucedan? El poder de la mente, da lugar al poder individual y este da lugar al Poder de la Fuerza.

Luchar duele, pero si uno no lucha, vive sin vivir, y eso no es excusa para llegar a casa y tirarse en el sillón a ver la televisión. La diferencia entre las personas vulgares y las personas que buscan el cambio, es que las segundas utilizan su tiempo libre para agregarse valor, buscan la sabiduría y el conocimiento, buscan el desarrollo personal, estudian a los mejores, a quieren están en el lugar que ellos quieren estar.

Subestimamos nuestro propio poder, el poder de elegir el cambio, de mejorar. No hay que ser presidente, doctor, licenciado, deportista para cambiar, solo hay que tener la voluntad,la necesidad, el deseo y el enfoque para obtener lo que queremos o mejorar lo que creemos.

La elección se reduce a a dos caminos, uno te lleva a servir a otros, a enriquecer a otros, a invertir tu tiempo para otros, te saca tiempo, salud y posibilidades de mejorar. el segundo camino te da la oportunidad de alcanzar la independencia financiera, crear empleo, te da tiempo para invertir en lo que te guste y te libera de la preocupación de no llegar a fin de mes o de la presión de las deudas y acreedores.

Cada quien elije algunos de esos caminos, lo hace por miedo, los primeros temer a lo desconocido al riesgo, al fracaso de perder lo que tienen, trabajar por un sueldo da comodidad, pero no libertad.

Los segundos temen perder la libertad, temen terminar como la mayoría de las personas al jubilarse, temen convertirse en un instrumento de riqueza para otros. Y también le temen al riesgo, pero la diferencia esta en que se preparan, estudian y reducen el riesgo al mínimo y se atreven a realizarlas acciones que traerán el cambio.

Te invitamos a formar parte de este mundo, me comprometo a enseñarte todo lo que aprendí para alcanzar la independencia financiera. Te invito creer en tus sueños y te mostraré como alcanzarlos.

Te mando un fuerte abrazo.